Números 9:15-23 (compare con lo escrito en Éxodo 40: 34-38)
Cuando el tabernáculo fue
terminado y levantado por los hijos de Israel; durante el día, una gran nube lo
cubrió; y cuando se acercaba la noche, esa gran nube tomaba la apariencia como
de fuego, y volvía a cambiar al salir el sol. Dios colocó esa gran nube sobre
el tabernáculo como señal de su presencia, protección y dirección del pueblo de
Israel.
El pueblo de Israel había
entendido que esa gran nube les mostraría el lugar en donde Dios quería que
estuviera, cuando la nube comenzaba a moverse, el pueblo levantaba el
tabernáculo, terminaba con sus actividades, guardaban sus cosas, juntaban su
ganado, levantaban sus tiendas y comenzaban a caminar junto con la gran nube,
hasta que la nube se detuviera. Ellos caminaban y caminaban y se detenían hasta
que la nube lo hiciera; en ese lugar colocaban el tabernáculo, instalaban sus
tiendas, su ganado y sus cosas, ellos volvían a hacer sus actividades. Podían
pasar días, semanas, meses, incluso años, sin que la nube se moviera, los hijos
de Israel sabían que la nube era el mandato de Jehová para moverse. Si la nube
se movía, ellos también lo hacían; si la nube se quedaba en un lugar, ellos
también. Al mandato de Jehová los hijos de Israel partían, y al mandato de
Jehová acampaban, guardando la ordenanza de Jehová como Jehová lo había dicho
por medio de Moisés.
Enseñanza Práctica (Dios dirige
mi vida):
Todos los que hemos recibido a Cristo
y creemos en ÉL, Dios nos ha recibido como sus hijos (Juan 1:12), actualmente
no hay una nube sobre nosotros que nos indique que camino debemos tomar, pero
Dios en su Espíritu Santo ha revelado su palabra a través de la biblia. La
palabra de Dios es la que debe guiarnos en nuestra vida, porque es viva y
eficaz, que si en algún momento nos sentimos débiles, nos provee fuerzas, diga
el débil, fuerte soy; si sentimos temor, sabemos que no temeremos mal alguno
porque Él esta con nosotros; si nos sentimos inseguros, nos hace recordar que
somos más que vencedores; si creemos que nos hace falta algo en nuestra vida,
el Señor nos dice yo soy tu Pastor y nada te faltará. Jesucristo en su perfecto
amor y gran misericordia, está dispuesto a sus hijos para mostrarnos el
verdadero camino a nuestra salvación. Porque Él es nuestra roca y nuestro
castillo; y por su nombre nos guiará y encaminará.
Versículo para memorizar
Salmos 31:3
Porque tú eres mi roca y mi castillo; Por tu nombre me guiarás y me
encaminarás.
Actividad didáctica:
%20-%20Hecho%20con%20PosterMyWall%20(12).jpg)
Comentarios
Publicar un comentario