Ir al contenido principal

Origen de la Habilidad Humana: ¿De dónde proviene nuestra capacidad?

Origen de la Habilidad Humana: ¿De dónde proviene nuestra capacidad?

2 Corintios 3:6

El cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica.

Un ministro es aquel que sirve fielmente y depende de su Señor, la palabra nos enseña que debemos hablar con sinceridad, como parte de Dios y delante de Dios; y en todo tiempo hablando de Cristo (2:17)

Debe tener una confianza y seguridad al momento de hablar de parte de Dios, creer que es Dios en él; pero, ¿Cómo tener confianza?, un maestro para impartir su clase debe prepararse anticipadamente, leer la teoría y practicarla, debe actualizarse en los temas que va impartir. Un ministro de Dios debe prepararse en el estudio de la palabra, meditar en ella y vivir de acuerdo a ella, debe pedir al Espíritu Santo que sea el quien le muestre el propósito de su enseñanza.

Durante la enseñanza es el Espíritu Santo el que dirige al ministro, el que coloca cada una de sus palabras en el espíritu del siervo (3:3); y este, debe tener claro, en su humildad, que cada palabra que sale de sus labios no es el, sino Dios hablando a través de él. Dios nos provee de su competencia.

El ministro debe tener cuidado de no exaltarse y apropiarse el mérito por el tema enseñado, porque al hacerlo de manera contraria, el Espíritu Santo ya no podrá hacer las mismas obras a través de él.

Si el ministro no tiene la dirección divina del Señor, lo que él estudie y enseñe a los demás, podría ser perjudicial para su vida, podría alejar del Reino de Dios a otros (la letra mata); pero si en todo tiempo busca la presencia de Dios durante su estudio, provocara que sus enseñanzas sobre el Reino purifiquen y limpien las vestiduras de los demás (el espíritu vivifica). 

Comentarios